El juego de Palín
de las aves silvestres
Este era un juego de palín con todos los pájaros
silvestres, organizado por dos hombres: el Jote y el Cóndor.
Ambos eran hombres de gran poder e invitaron a varios pájaros
más para realizar este juego de palín.
Invitaron a este evento al chincol, al zorzal, a la diuca,
a la garza, al chuncho, al treile, a la bandurria, al tordo,
al tiuque, a la tenka, al choroi, a la codorniz y a la perdiz.
Todos ellos eran muy buenos jugadores de chueca.
Cuando llego el día de competir, estaba el jote y
el cóndor, dos hombres vestidos de negro y con corona
en la cabeza. Entonces grito el cóndor: - Que el Tiuque
sea el arbitro del partido- y tiuque acepto. -Yo seré
el arbitro de este gran partido. Pongan atención, pues
gritare tres veces antes de dar inicio al partido- dijo el
tiuque.
También
grito el Jote: - Que el chuncho sea el rival de la garza por
ser el más agalladito- dijo. Entonces el chuncho sin
grandes problemas acepto ser el rival de la garza. Ante esto,
la garza comenzó a reír del chuncho, pues era
demasiado enano para ella.
De pronto, el señor arbitro llamo a todos los jugadores
al centro de la cancha para dar comienzo al juego. Cada uno
frente a su rival que será su contrario. El chuncho
con la garza también estaban frente a frente con su
chueca en la mano. Luego, se dio el primer grito del tiuque,
que era el arbitro, dio el segundo grito y al tercer grito
se dio comienzo al partido.
Sacando fuertemente el chincol en el centro de la cancha,
tomando luego la pelota. La garza salió corriendo tras
la pelota. Su rival, el chuncho, salió tras la garza,
sin embargo, tenía las piernas tan cortas que no la
pudo alcanzar, pues la garza era un hombre alto con largas
piernas. El chuncho se molesto tanto al ver que no alcanzaba
a la garza, por lo que tomó la chueca a dos manos y
corrió fuertemente detrás de la garza, y de
un momento a otro le quebró las dos piernas. La garza
cayó al suelo y todos se acercaron para ver si estaba
bien. De pronto confirmaron que tenía las dos piernas
rotas, por lo que todos se indignaron con el chuncho, gritándole
que era un mañoso acecino.
Entonces se acerco el tordo y dijo que sanaría a la
garza, luego grito el garcillo “busquen trilla –trilla”, una
tira para amarrar al herido. Mientras tanto, algunos seguían
gritándole al chuncho “mañoso acecino”. La Lloyka
que era una de las que más le gritaba al chuncho, de
pronto se dio vuelta y el chuncho sacando un cuchillo se dirigió
donde la lloyka cortándole el pecho.
Ante la situación el chuncho arranco, arreglo su maleta
y se fue para Argentina, en donde estuvo casi veinte años.
Después de esos veinte años el chuncho regreso
a su tierra. Compro un buen terno y una charlina, que es una
bufanda que usan en Argentina. Se vistió todo muy arreglado,
todo muy lindo para que no lo conocieran y se vino al país.
Cuando llego vio a todos los que eran sus amigos, pero no
lo reconocieron. Todos se preguntaban quien era, algunos sospecharon
que fuera el famoso chuncho, pero luego pensaban que el chuncho
nunca usaba ropa tan lujosa. Después del tiempo un
solo pajarillo lo reconoció y entonces el señor
Cóndor y el Jote reunieron a todos los pájaros
del mundo para reconocerlo como enemigo de todos. Desde ese
momento el chuncho fue aborrecido por todos. Ahora él
camina solo porque no tiene amigos.
Santa Bárbara
|