El Joven hombre y la
niña wio
Este era un joven llamado Temunao, de unos 20 años
de edad. Era único hijo de una pareja de ancianos Pewenche
que vivía aquí en Cauñicu. Contaba uno
de los kimche, que hace mucho tiempo atrás existía
una estrecha relación con el mundo o, más bien
dicho, con la naturaleza.
La niña wio era un pajarito que aún se encuentra
en el campo y se le dice niña porque silva como una
niña. Una vez Temunao salió de madrugada y cuando
iba caminando pasó por una quebrada y de pronto escucho
un silbido y se paro a escuchar. Vio que era un pajarito plomo
con manchas blancas. Temunao se sonrió y con voz amable
le dijo- maldito pajarito, me detuviste en mi camino, si tu
fueras mujer a puesto que no estarías silbando.
Temunao siguió la marcha hacia su destino. De regreso,
por la tarde, paso por esa misma parte y cuando venía
cruzando la montañosa quebrada escucho de nuevo el
silbido y al mirar descubrió a una hermosa niña
como de unos 19 años de edad. El joven Temunao se detuvo
a mirar a la niña sonriente que vestía con ropas
de un color plomo luminosas, una pañoleta en el cuello
y un moño blanco en su pelo. El joven Temunao le saludo
– Buen día- le dijo a la niña. –Buen día-
le respondió la niña. Temunao le pregunto hacia
donde se dirigía, de donde venía y la niña
respondió diciendo que venía del otro lado del
lago y que venía a conocer.
Al joven Temunao se le olvido que había visto algo
en ese lugar. De pronto la niña dijo: -supe que usted
necesitaba una compañera-. -si- respondió Temunao
y se pusieron a conversar. Luego comenzó el pololeo,
Temunao le dijo a la niña que si quería se casaban
altiro y la niña acepto. Se pusieron de acuerdo y como
ya era tarde Temunao se llevo a la niña a su casa.
Casi llegando a la casa de sus padres, Temunao le pidió
a la niña que lo esperara mientras él le iba
a pedir permiso a su viejo para pasar con la niña a
su casa. Entonces fue el joven y le contó a sus padres
que traía a una niña. El papá contento
le respondió que estaba bien y lo felicito porque se
iba a casar, entonces le dijo – que pase no mas-.
La niña era muy linda y cuando entro la cubrieron
con un chalon y apagaron el fuego. La casa quedo muy oscura
y mientras tanto le pasaron de todo para que la novia hiciera
el chavi para celebrar al otro día del casamiento.
La niña lo hizo todo, coció el trigo para el
chavi y luego se puso a moler el trigo con la piedra de moler.
Cuando empezó a moler se escucho algo raro. La niña
empezó a silbar diciendo: wio- wio- wio. El padre de
Temunao la escucho y le dijo a su hijo que encontraba rara
a su novia. Ante esto fueron donde la niña y le preguntaron
que era ese ruido y ella respondió que no era nada.
Pero nuevamente se escucho el mismo sonido wio- wio- wio y
el grito se iba repitiendo cada vez que molía trigo.
De repente prendieron la luz para ver que era lo que le pasaba
y vieron que un pájaro wio era quien estaba moliendo
y que era la novia de Temunao. Al ser descubierto el pájaro
voló y mientras se alejaba repetía wio- wio.
Relatado por mi padre
Transcrito por Marcelino Queupil
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