El estero Matruco de
Cauñicu
Según los kimche que hace muchos años se vio
un perimantun o visión en el estero de Matruco. Dicen
que se vio un castrón que estaba descansando sobre
una gran piedra. Cuentan que ese castrón tenía
mucho poder o fuerza negativa que venía de la naturaleza.
Un día se llevo a un joven a hacer una prueba con
el castrón. La prueba consistía en que el joven
debía vencer con sus fuerzas al castrón, pero
el joven no fue capaz de vencerlo y lloro mucho porque le
ganaron a las fuerzas espirituales que él tenía.
Por esa razón, el joven era muy sensible. Dicen que
cuando se juntaba con sus amigos a compartir un trago, el
joven lloraba mucho, porque sus espíritus ya no estaban
con él, pues la fuerza negativa del castrón
se los había quitado.
La fuerza negativa, como la del castrón existe, pues
muchos de estos animales se ven en el río, el estero,
la cordillera y en los árboles. Por eso, a pocos metros
del estero Matruco, han muerto personas desriscadas o que
se le asustan los caballos al pasar por allí, porque
el castrón permanece vivo, pero escondido. Hay personas
en Cauñicu que han tenido visiones en ese lugar. Otros
lo sienten al pasar de noche por ahí. Por esa razón
se llama Matruco, que quiere decir “Agua del castrón”.
Aún el castrón es respetado por los Pewenche
de Cauñicu.
Relatos de los Kimche de Cauñicu
Escrito por Santiago Porteño Naupa
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