Cuentos del niño
Juanito
Era una vez un niño llamado Juanito. Cuentan que era
un niño huérfano, pues no tenía padres.
Este niño sufría mucho de pena, hambre y soledad,
hasta que un día decidió salir a conocer el
mundo. Anduvo mucho, tanto camino que llegó a una casa
donde vivía una familia que también era pobre.
Al llegar, conversó con el dueño de la casa
y le preguntó si tenía un trabajo para él,
pues quería trabajar para ganar su propia comida.
Pero el hombre no era muy bueno, era mezquino y ambicioso,
aunque aún así le dio trabajo al niño
cuidando el ganado. Era de noche y al niño le dieron
de comer, pero fue poco porque le tenían desconfianza,
ya que creían que era flojo.
Al día siguiente Juanito salió a cuidar el
ganado al campo. Anduvo todo el día cuidando su rebaño
como se lo habían ordenado y a las doce debía
llegar de vuelta. El niño se preocupaba de los animales,
pero también jugaba en las orillas de un río
que pasaba por el lugar.
Un día, mientras jugaba, se encontró con un
pez que se había salido del río y que estaba
muy mal al no tener agua. El niño lo observo y le dio
mucha pena y como era bueno lo agarro y lo tiro de nuevo al
río. Así llego la tarde y Juanito debía
regresar a casa con el ganado de su patrón. Al llegar
le llamaron la atención, pues era muy tarde así
que mejor le dijeron que llevara un pedazo de pan al campo
para alimentarse allá. El niño así lo
hizo y se sentó junto a su rebaño. De pronto
miro el suelo y vio muchas hormigas en busca de comida. Al
verlas el niño tuvo compasión de ellas y saco
el pan de las bolsas y lo desparramo para que las hormiguitas
se alimentaran.
Paso el tiempo y el niño seguía preocupado
del pescadito, por lo que volvió hacia el río
en donde había encontrado al pez. De repente vio que
en la corriente del agua iba un cajoncito de madera y él
lo miró hasta que la corriente del agua lo echo fuera,
justo al lado donde estaba Juanito. Al salir el cajón,
el niño lo abrió y adentro encontró una
guagua que le gusto mucho, así que se tomo el cajón
y lo puso bajo de un árbol de roble. Entonces, para
alimentar a la guagua le sacaba leche a las ovejas y se la
daba. Así la guagüita fue creciendo y cuando Juanito
llegaba al lugar el niñito salía corriendo a
encontrarlo. Por eso se dice que desde ese momento Juanito
tuvo un hermano o compañero y, por esa razón,
existen muchos nombres como Juan o Juanito.
Relatado por Julia Queupil Almendra
Transcrito por Santiago Porteño Naupa
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