Pinalería wuarriba
Años atrás las personas antiguas, se dedicaban
a buscar piñones, para el sustento de sus familias,
recorrían de pinalería en pinalería.
Cuenta
don Segundo Vita, que como de costumbre un grupo de personas
subieron a buscar piñones, entre eso iba la señora
Magdalena Beroiza, mujer de una edad bien avanzada. Fueron
a una pinalería donde no era habitual ir, llegaba muy
poca gente, por la escasez del agua, estas personas habían
caminado tanto que llegaron cansados y con mucha sed.
Los hombres buscaron agua y no encontraron en ningún
lugar “¿qué hacemos?” se preguntaron. Dos mujeres
salieron en busca de agua y en eso se encontraron en una quebrada,
donde habían posas de aguas muy pequeñita –
se alegraron ellas, pero era tan poca el agua que no alcanzaban
para tomar.
Magdalena tú que tienes tan buena voz porque no llamas
el agua dile que tus hijos están muerto de sed (wuarriba
elumiñ ko bentren che kupa putokoy) wuarriba, wuarriba
ngütximi. Ellas gritaron bien tarde, cuando el sol estaba
por entrar, y en la noche llegó harta agua, se llenaron
todas las posas que estaban vacías. Ellos se alegraron
mucho, y agradecieron a la madre tierra por el agua que les
dio. Esto ya lo habían hecho otras personas mucho antes,
ésta personas habían escuchado hablar de que
si exista este wuarriba.
Esto fue un hecho real que ocurrió en las veranadas
de Pitril, antes todas las personas tenían mucha fe
en la madre tierra porque ella siempre le respondía.
Esto ocurrió en marzo de 1930.
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