El Txalkan
Antiguamente
las personas eran tan pobres, que para ellos era tan difícil
su vida, ya que el alimento tenían que salir a buscar
muy lejos de su casa y por esa razón ellos tenían
tanto contacto con la naturaleza por eso se dice que años
atrás andaba un hombre buscando alimento y éste
vestía de chiripa, y él se encontró con
un hombre, que vestía de muy buena ropa, cosa que él
nunca ha visto, ni siquiera había visto este hombre.
Y ellos se saludan, y este hombre invitó a este que
buscaba alimento, “vamos a conocer otra tierra” y él
sin alcanzar a dar ninguna respuesta, cuando se dio cuenta,
él ya estaba vestido de una ropa muy buena, cosa que
no se dio cuenta.
Ellos avanzaron, hasta que llegaron a un lugar, donde vivía
este hombre que era una casa muy elegante donde vivía
con su madre, ella era una persona muy anciana. Cuando él
llegó con este hombre, la anciana pregunta “qué
trajiste que esta tan hediondo?”, él responde “invité
a un hombre, para que viniera a conocer”. Ella le pide a su
hijo antes que lo hagas pasar dile que se bañe y se
cambie ropa, porque si llega tu hermano él se enojará
si siente tanto olor.
Después de haberse bañado lo hicieron pasar,
lo aconsejaron diciendo si mi hijo no te saluda, no le hables.
En eso llegó este hombre que era el hijo más
mañoso, llegó galopando con su caballo y tirando
unas cabezas de personas, luego le pregunta a este hombre
que estaba de visita “conoces a esta persona?” le preguntan,
“sí” responde él, y era la mujer que el tenía
visto para que fuera su esposa y en ese instante lo invitaron
a salir a dar una vuelta, le prestaron un caballo alazán
y un cuchillo, monta este caballo y salgamos le dicen, fueron
para el lado argentino y en eso se encontraron, con dos hombres
que buscan sal, y éste le dice a su compañero
“hagámosles una broma”, “ya” dice su compañero
y galopean y pasean su cuchillo por todo el lado, y llegan
a sacar brillo, hicieron llover, y estos hombres se asustaron
y cargaron su mula y se vinieron. Esto se dice que es el trancan,
esta historia se cuenta desde mucho años atrás.
Para los Pehuenche, el Txalkan es el trueno.
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