El hombre que buscaba
remedio
Don
Sebastián Vita, cuenta que antiguamente los indígenas,
tenían muchos remedios y secretos, que sacaban en los
animales o pájaros, uno de ellos era el huevo de peuko
(kulen kulen) él dice que antes las personas siempre
estaban preparadas en caso de guerra, entonces dos jóvenes,
decidieron buscar remedios para hacerse un secreto, y fueron
a un risco muy lejos de su casa, ya que el huevo que ellos
buscaban eran muy escaso y tenían que entrar colgado
en un lazo. Ellos conversaron antes de salir, llegó
el día y fueron. Uno de ellos era casado, su mujer
también era joven.
Estos dos estaban muy ansiosos por llegar al lugar, los dos
llevaban lazos.
Llegaron al lugar y el soltero le dice a su compañero,
¡ya peñi!, ¡usted baje a sacar el huevo
y yo le sujeto el lazo! Como este hombre que era soltero y
muy astuto, dejó a su compañero que llegara
abajo y le soltó el lazo, y se manda a cambiar, muy
alegre y bajó hasta la casa de su compañero
y le mintió a la esposa diciendo que su esposo se desriscó
y fue imposible sacarlo, “por eso yo me vine para avisarte,
pero no te preocupes que yo me quedaré contigo”.
Éste, se quedó con esta joven mujer que sufría
por la pérdida de su esposo, y él de alguna
forma logró convencerla, hasta que la mujer se dio
por vencida y se puso a vivir con el hombre.
Pasaron varios meses cuando de repente llegó este
hombre muy flaco a ver a su esposa, que tanto quería,
se encontró con la sorpresa que su mujer estaba casada
con el hombre que le había traicionado. Pero él,
logró salir colgado gracias a un cóndor que
lo fue a dejar a la orilla de un río.
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